El General Audax

Cuenta la historia que el General Regio Valerio Audax era un hombre alto, fuerte y afable en el trato.

Su piel era clara, aunque se notaba que pasaba largas temporadas a la intemperie. Sus ojos, del color de las violetas, miraban al mundo con curiosidad, inquisitivos. Tenía el pelo dorado como el trigo, liso, largo y cuidado. Normalmente lo llevaba suelto, aunque durante las campañas gustaba de llevarlo recogido en una pequeña coleta que no solía llegar a los hombros. Una perilla enmarcaba su boca, de labios gruesos y rosados, y ocultaba una mandíbula fuerte y cuadrada.

Aunque de humilde cuna, huérfano desde muy pequeño, fue recogido y educado por una influyente familia burguesa de PuntoCentro. Esto le permitió descubrir un mundo de conocimientos vetado a los jóvenes que debían trabajar para subsistir en aquellos duros tiempos de guerra.

Pronto se sintió atraído por los viajes y las aventuras, los retos físicos y las armas, pero sin abandonar la mejor arma de todas, la mente. De modo que sus padres le permitieron enrolarse en el ejército Imperial para saciar sus ansias de aventuras. Comenzando desde abajo, como un simple soldado de infantería, fue ascendiendo con cierta rapidez gracias tanto a sus excelentes aptitudes como a otra serie de casualidades.

En apenas ocho años había sido nombrado Capitán, cargo en el que se le destinó a la frontera oeste. Con la llegada al poder de Athelio I y sus nuevos aires expansionistas tuvo la ocasión de labrarse una merecida fama dentro dela Legión Oeste, también llamadala Legiónde Cobre, que por aquel entonces estaba bajo el mando del General Irelhio Victus Lannia.

En poco más de un año, fue ascendido a Prefecto de la 2ª Falange. Sus éxitos no pasaron desapercibidos a sus superiores, así que tras tener que tomar el mando de un Tercio en la batalla de Virkún al morir su superior, y gracias a las más que impresionantes dotes demostradas, fue ascendido a Coronel, otorgándosele el mando del II Tercio dela Legióndel Oeste. Desde su posición pudo aprender de uno de los mejores Generales del ejército Imperial, el cual lo tomó bajo su protección como si se tratara de su propio hijo.

Durante un combate contra las demoníacas tropas dela Tierrade Arkhem el General Irelhio cayó herido de gravedad, y fue el joven Coronel Audax el que tomó el mando de la Legión. Los éxitos alcanzados en aquella batalla y durante el año siguiente, en el que siguió ejerciendo como jefe accidental dela Legión Oeste, fueron realmente asombrosos. Victorias muchas veces conseguidas gracias a las nuevas ideas que Audax proponía, sus revolucionarias tácticas obtuvieron el respaldo del éxito tras el éxito.

Su fulgurante carrera, junto a la recomendación del General Irelhio y el ascenso concedido en persona por el Emperador, le llevó al mando dela Legión Fénix, y se le encomendó un importante reto por parte dela Familia Real.Era quizás el tipo de reto que podría llevar a uno de los mejores mandos del ejército khardesita a los anales de la historia.

Debía finalizar la campaña en el frente Norte. Tenía que acabar con el poder de Jadalsi.

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