El Imperio Khardesita, que se asienta en la región de Khardesia, fue formado en su origen por tribus de humanos libres. Al principio eran sólo una tribu de humanos que, prosperando en una zona geográfica rica en recursos materiales, con un puerto natural y amplias tierras de cultivo alrededor del río Khar, prosperaban rodeados de accidentes naturales que mantenían a otras tribus alejadas.
Con el tiempo, fueron expandiendo su área de influencia, anexionándose las tierras circundantes. Esto les llevó a luchas con las demás tribus, pero poco a poco las fueron sometiendo y asentando el preludio del imperio. Impulsado por las continuas batallas derivadas de la expansión del Imperio, se formó un ejército regular, que dirigido por un grupo de hábiles generales, se convirtió en una eficaz máquina de guerra, y fue realmente el que terminó de forjar el Imperio.
Los Ciudadanos, la sexta clase social, sólo pueden portar armas si pagan un tributo mensual por tal privilegio. Los Extranjeros Humanos pueden llevar armas si pagan un tributo mensual. Los No Humanos, tanto los nacidos en Khardesia como los extranjeros, tienen prohibido llevar armas en lugares poblados, como ciudades, pueblos, campamentos, etc., salvo que pertenezcan al las “Tropas Tutelares”. Los Esclavos no pueden llevar armas, bajo pena de muerte, con cumplimiento inmediato.
En el principio, un grupo de ciudadanos, los más ricos, regían el Imperio, pero según el ejército aumentaba las
fronteras, los generales iban aumentando en poder y en ambición. Finalmente, hace ya cuarenta años, el general Bosheel se erigió en Emperador, subiendo al trono como Bosheel I El Conciliador, instaurando el derecho de su familia al cargo de forma vitalicia y eterna. Actualmente, tras la muerte de su padre, se encuentra en el trono Athelio I El Conquistador, que rige de manera marcial la nación.
Aunque el poder se encuentra centralizado en la persona del Emperador, los dioses le guían en sus actos, aun en los más mínimos. Por ello, la clase Sacerdotal goza de gran poder en la corte, ya que actúan como mensajeros de los dioses.
Por otro lado, los Generales al mando del ejército actúan como consejeros del Emperador, especialmente en asuntos militares o de las colonias. A ellos, por su parte, les asesoran el Consejo de Veteranos y los Consultores. Ambos grupos formados por veteranos del ejército.
Tras un periodo de diez años en el ejército los veteranos pueden licenciarse y asentarse como colonos en las zonas
conquistadas. Cuando se licencian se le da botín de guerra, que consiste en tierras en propiedad vitalicia y dinero, cuya cuantía depende de los años que hayan servido al Imperio. Los Ciudadanos, la sexta clase social, reciben además esclavos.
Los miembros de las cinco clases sociales de mayor poder no reciben esclavos procedentes de las conquistas, ya que se supone que poseen medios propios para comprar tierras y sus propios esclavos. En su lugar reciben parte del botín de guerra o, si lo prefieren, la promoción a un puesto político en las colonias. Esta opción es muy valorada, ya que la posición social adquirida suele llevar asociada grandes terrenos en las colonias, riquezas y el reconocimiento popular.
El Consejo de Veteranos sirve como órgano de consulta de los Generales, aunque a veces reciben consultas de los Sacerdotes o del propio Emperador. Está formado por ciento cincuenta miembros, pero se renueva cada año, en función de la edad de los consejeros, los méritos de los aspirantes y las bajas voluntarias o mediadas por el Emperador.![]()
Los aspirantes deben esperar a que exista un puesto vacante, mientras tanto pasan a formar parte de los Consultores, con un estatus social idéntico al de los Consejeros, y que sirven como órgano de consulta para el Consejo. Tanto el Consejo de Veteranos como los Consultores reciben anualmente una parte del botín de guerra Imperial, consistente exclusivamente en dinero. Cuando un consejero abandona el cargo, el Emperador le concede tierras dentro del Imperio en función del tiempo que haya estado en su puesto y las labores que hubiera desempeñado para el engrandecimiento de Khardesia.
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