A la hora de editar un libro (o una revista, un comic… cualquier documento o imagen que queramos, vaya), nos encontramos con el problema de como defender nuestro copyright. Porque, seamos serios, es tan importante registrar la obra como hacerla… ¿de que nos sirve escribir el próximo “Quijote” si cualquiera puede hacer un “copypaste” y revenderlo?
¿Como proteger la creatividad entonces?








































